UNA EMPRESA FUNDADA EN 1940

En el año 1940 se inició la empresa de Manuel Armenteros Ortega con una fábrica de yeso situada en la calle Consolación 69, la política de la empresa se basaba en la carencia en aquella época de cemento utilizándose el yeso para las obras de una sociedad de posguerra con carencias económicas y materiales astronómicas. Los recursos de la empresa eran muy limitados pues no se disponía de cantera propia para la extracción de la piedra de yeso. Se arrendó una pero los costes eran muy altos. En la cantera había 7 obreros ya que los barrenos de las voladuras se hacían a mano, la piedra se transportaba en carros tirados por 3 ó 4 mulos y se cargaba y se descargaba mano. El horno de la fábrica tenía una capacidad de 20.000 Kg y los carros daban muchos viajes para llenarlo. Una vez en la fábrica, la piedra se quemaba y se molía. Los obreros llenaban espuertas metálicas de piedras incandescentes, la subían por una rampa de 20 m y la vertían en un molino que trituraba la piedra cayendo éste en un almacén donde se envasaba a mano para su reparto.

En el año 1946 se automatizó más el proceso de manera que las piedras incandescentes caían del horno en una cinta que la vertían luego en el molino y luego de aquí a una envasadora. Se dejó el arrendamiento de la cantera y se compraron dos canteras en Torredonjimeno y después una en Martos. Además se sustituyeron los carros de animales por camiones usados, ya que no había nuevos. En 1950 la fábrica de yeso se cerró porque éste fue sustituido por el cemento. La empresa volcó su potencial sobre canteras de arena ubicadas en el término municipal de Torredonjimeno, que, lógicamente, también tuvieron muchas dificultades en recursos por la escased de la época.

Con las nuevas canteras se compraron camiones entre ellos algunos un Ebro, Camiones Halcón de Barreiros, y Super Azor, además de Pegaso, Ford y Dodge, todos con un deficiente repuesto y una durabilidad muy corta. En esta época empezamos también con las máquinas excavadoras, cuya primera aplicación en la cantera bastó para generar una nueva oferta de un servicio que generaría demanda en las obras del término local y limítrofes. La primera máquina fue un tractor con pala elaborado por encargo, después comenzaron a montarse esos tractores en cadena y posteriormente se fueron adquiriendo máquinas Carterpillar de gomas y cadenas. Mucho después de esto, en 1985, la excavación dio un giro con la imposición de las retroexcavadoras. Se adquirió la Carterpillar 206 y posteriormente la 214.

En la actualidad tenemos un parque de maquinaria totalmente nuevo en el que incluimos camiones centauro y bañera, tres retroexcavadoras, una de ellas de cadenas y todas con martillo hidráulico, una retro mixta, camiones normales, plumas, contenedores, etc... También sigue funcionando una de las canteras. Nos dedicamos a todo tipo de trabajo de excavación y nos especializamos en colocar piedra escollera para empresas y particulares asegurando nuestra garantía de calidad a todos nuestros clientes.